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COMIDA EN LA CESTA
- 15/12/2012

¿COMIDA EN LA CESTA?

Varios son los temas que suscitan discusiones eternas entre los colombófilos y que consiguen mantener dos posturas irreconciliables. Uno de los temas es la teoría del ojo y otro de los temas de históricas discusiones es el dilema si hay que poner o no poner comida en las cestas cuando las palomas van de viaje.
Todas las teorías, para vencer, primero nos tienen que convencer y pobre de el que se deje vencer sin estar convencido. Nuestro sentido común tiene que CREERSE de verdad esta o aquella teoría para que la admitamos como válida.
Está claro que en un concurso de velocidad seria un suicidio deportivo dar de comer a las palomas, estas ha de ir ligeras de equipaje con el buche mas que vacío y con un puntito de hambre para que entren como balas en el palomar.
En un concurso de velocidad fácil y con buen tiempo las palomas llegan demasiado enteras y a veces les parece poco y siguen volando alrededor del palomar, otras veces se clavan en el alero del tejado y nos dan una serenata de arrullos, por tanto nos interesa que si llegan muy enteras y no tienen ganas de entrar porque no tienen nada que hacer dentro del palomar (celibato), sea el puntito de hambre y sed que traigan lo que les haga entrar raudos y que podamos comprobarlas.
Hasta aquí el consenso es total entre los que creen que hay que darles comida y los que no : Hay que darles solo agua y con un puntito de hambre quizás en los concursos de velocidad.
La división empieza cuando se celebran los concursos de fondo y gran fondo. Por un lado están los colombófilos partidarios de no dar tampoco comida en los concursos de fondo y gran fondo y los hay que creen necesario darles de comer en los concursos que requieran mas de un día de viaje, o lo que es lo mismo, viajes de 450-500 km en adelante.
Hay un solo punto de coincidencia en ambas posturas: Las palomas han de salir de la jaula bebidas y con el buche sin comida, es decir la discrepancia radica en si hay que dar comida o no el día antes de soltar.
El colombófilo valenciano Pepe Olivares , hombre con larga experiencia colombófila defiende la postura de que no hay que dar ni un grano de comida en estos viajes de fondo y gran fondo,( esta postura es avalada por muchos colombófilos con merecida reputación) . Olivares defiende su postura amparada en datos estadísticos elaborados por él , como resultado de los concursos de los clubs de su zona , unos con comida y otros sin ella. Los resultados son como sigue:
Kilómetros palomas recibidas sin comida palomas recibidas con comida
450 63,16% 31,48%
550 69,77% 48,00%
650 67,10% 45,45%
760 56,59% 34,50%
602,50km 64,15% 39,85% media ponderada.

Ante la contundencia de estos números , por muy escéptico que uno sea , se tiene que convencer de las ventajas de no dar de comer a las palomas en las jaulas. Mientras que la evidencia de los resultados es inapelable, mi sentido común se revela y le cuesta aceptar esta situación sin tener que matizar algunas cuestiones., pues de aceptarlo significaría que toda la lógica que hasta ahora yo tenía sobre el funcionamiento y las necesidades fisiológicas de los animales se vendrían abajo.
Es de manual que una paloma de viaje se sirve de los hidratos de carbono como su principal fuente energética para poder mover las alas, cuando se acaban los hidratos de carbono las reservas de grasa de la paloma siguen aportando energía y cuando la grasa se acaba, los músculos se alimentan de ellos mismos para poder aportar energía , pero en esta fase la paloma está ya en vísperas de “entregar la cuchara”.
Que yo sepa, el único deporte ,( ya sea de personas o animales) que requiere que vayan con hambre es la cetrería pues el hambre es el único inductor que tiene la rapaz para incitarle a la acción de cazar y para que tampoco se pierda; los demás deportes , ya sea de personas o animales, requieren que se practiquen sin alimentos por digerir por razones de peso y movilidad, pero el hambre de dos días creo que es una mala compañera de un deportista.
Pepe Olivares en defensa de su teoría puesta en práctica y con óptimos resultados , argumenta que la paloma no necesita comer porque el gasto energético en la cesta es 0.
Una paloma o cualquier vertebrado tiene un gasto energético 0 solamente cuando esta muerto.
Si bien en una hora de vuelo la paloma gasta 2,85 gr. de su peso, en una hora de cesta puede gastar 0,474 gr. Es decir, el simple mantenimiento de su calor corporal requiere gasto energético , luego en la cesta las peleas por el rincón suponen actividad que requiere energía, lo mismo que el stress que genera estar en las jaulas de viaje.
Yo creo , que tanto los defensores de dar de comer como los que defienden la teoría contraria , estamos diciendo lo mismo aunque parezca un contrasentido.
Me explico,: Si les damos a las palomas agua en la cesta, lo estamos haciendo en dos recipientes que es lo que admite la jaula, lo cual supone que en una jaula con 20 palomas todas pueden tener acceso. Si les damos agua y comida a las palomas en la cesta habrá que hacerlo poniendo el agua en un recipiente y la comida en el otro, con lo que conociendo la timidez relativa de las palomas les estamos reduciendo al 50% sus posibilidades de comer o beber , y es posible que unas solo tengan acceso al agua y otras solo acceso a la comida.
A todo esto hay que añadir los vómitos que el transporte provoca en muchas palomas, es decir , si les damos comida por la mañana en la víspera de la suelta y la paloma vomita durante el trayecto, habremos conseguido un efecto negativo dando a la paloma comida pues el acto de vomitar unido al viaje puede provocar en la paloma deshidratación y stress.

El nudo gordiano del fondo de la cuestión es: EL AGUA. El problema por tanto y a mi parecer , no reside en la disyuntiva de dar comida o no dar comida. El problema es que si damos agua , todas las palomas de la cesta pueden tener acceso al agua , mientras que si damos agua y comida posiblemente algunas palomas hayan podido beber pero han podido comer y viceversa , por la sencilla razón de la distribución de los comederos/bebederos.

Las palomas cuando salen de la cesta solo tienen que tener un problema: VOLVER A CASA LO ANTES POSIBLE. Si a ese problema de volver a casa se le une tener hambre, tener sed , o peor aún , haber comido y no haber bebido , haremos buena la frase de Sebastián Generoso: Algunas palomas antes de soltarlas ya están perdidas.

Seria muy ilustrativo y definitorio poder hacer un experimento que quizás consiguiese zanjar el asunto eterno de dar comida SI o NO.
El experimento consistiría en llevar por ejemplo 20 palomas a un palomar a 800 km del suyo, allí las palomas estarían algunos días juntas, mas dos días antes de soltarlas dividirlas en dos grupos , al grupo A , se le daría solo agua durante esos 2 días, al grupo B, se le daría agua los dos días y comida el primer día y el segundo día solo por la mañana. Al tercer día soltar al amanecer.
Me imagino que este “experimento” sería mucho mas “científico” que los resultados de poner o no poner comida en las jaulas, pues no sabemos si han podido comer o beber durante el trayecto, además que como no hay convoyer en la mayoría de los casos , nos tenemos que fiar de la buena fe del transportistas, que como todos sabemos , los hay de todas las leches.

Félix Martín Vilches

 

 

© Carlos Márquez Prats 2002 - colombofilo@carlosmarquezprats.com